Es el emblema de nuestra capital y de las lomas costeras, aparece durante las épocas de invierno cuando se acumula la neblina.

A pesar de que se le denomina flor de Lima, no es muy cultivada, por lo que está en peligro de extinguirse. Actualmente solo habita en algunas lomas de la capital y a los alrededores.

Ha sido de inspiración para muchos, los incas decoraban cerámicos y keros con imágenes de la flor de Amancaes. Y desde entonces, incontables poetas han hecho mención de sus pétalos, Pablo Neruda entre ellos, quien la menciona en su Oda a la Jardinería. Pero él sólo es uno entre muchos, Bernabé Cobo, Chabuca Granda y hasta Charles Darwin hace mención de ella en su Teoría de la Evolución de las Especies. Ahora la tenemos como símbolo emblemático en nuestros billetes nacionales junto a la vicuña.

También podemos encontrar esta imponente flor como protagonista de celebraciones a finales del siglo XVI, en la pampa de Amancaes, en el actual distrito del Rímac, hubo la construcción de una capilla. La primera piedra se colocó un 24 de junio, día de la festividad de San Juan Bautista. A partir de ese momento, los limeños abandonaban la ciudad para asistir a la peregrinación de Amancaes.

Las celebraciones en la pampa empezaban con el refrigerio. Al mediodía, las pachamancas alimentaban a los grupos más grandes y las botellas de pisco animaban los bailes de zamacueca en un campo repleto de flores de Amancaes. Las mujeres usaban estas flores para decorar sus sombreros. Estas escenas han quedado plasmadas en las acuarelas del pintor Pancho Fierro.

DETEC, nombre abreviado para “Desarrollo, Ecología y Tecnología” es una organización que pertenece a la Red Ambiental Peruana (RAP).

La vocación central de DETEC es el uso sostenible de los recursos naturales y la promoción de servicios ecosistémicos de la biodiversidad y más recientemente, la gestación de cadenas de valor asociadas a la naturaleza y las responsabilidades del país frente la preocupación del mundo frente al cambio climático en el campo de la reducción de emisiones de gases que aceleran el calentamiento.

En esta oportunidad la iniciativa es desarrollar capacidad de resiliencia natural y social de la loma Amancaes y la permanencia de la prestación de los servicios ecosistémicos que presta al entorno y la ciudad de Lima.

Detener la erosión del ecosistema, por pérdida acelerada de flora endémica (Amancaes) y de la fauna menor asociada, deforestación.